East Boston Central Catholic School rests on a foundation of Christian beliefs. The philosophy of the school reflects the values and ideals of all those who have a vital part in the growth, development, and life of the school. The effectiveness of its philosophy is measured by the attitudes, behavior, and daily living of the students, parents, and faculty who have assimilated it. The philosophy of the school stresses the need for "community among people" as a basic strategy for students and faculty to value in coping with the perplexities and decisions of an ever-changing society.

 

 

Therefore, the staff commits itself to implement, uphold, and support the guidelines on Christian education in its three-fold purpose as set down by the Bishops' Pastoral Message on Catholic schools. Specifically the staff strives:

 

• to integrate the Gospel message with the rest of learning and living;

• to provide a contemporary understanding and experience of Christian community that will enable students to address with sensitivity the multiple problems which face individuals and society today;

• to foster and encourage in students an orientation toward Christian values by helping them acquire the skills, virtues, and habits of heart and mind required for effective service to themselves and others.

 

 

 

In light of this three-fold mission, all those involved in the school (students, teachers, staff, parents, clergy, and administration) are encouraged to work earnestly to make the school a community of faith that is indeed "living, conscious, and active".

La escuela East Boston Central Catholic se apoya sobre un fundamento de creencias cristianas. La filosofía de la escuela refleja los valores e ideales de todos aquellos que tienen un papel vital en el crecimiento, el desarrollo y la vida de la escuela. La eficacia de su filosofía se mide por las actitudes, el comportamiento y la vida diaria de los estudiantes, padres y profesores que lo han asimilado. La filosofía de la escuela hace hincapié en la necesidad de una "comunidad entre la gente", como una estrategia básica para los estudiantes y profesores a valorar para hacer frente a las perplejidades y las decisiones de una sociedad en constante cambio.

 

Por lo tanto, el personal se compromete a implementar, mantener y apoyar las directrices sobre la educación cristiana en su triple propósito según lo establecido por el Mensaje Pastoral de los Obispos sobre las escuelas católicas. En concreto, el personal se esfuerza en:

 

• integrar el mensaje del Evangelio con el resto del aprendizaje y la vida;

• proporcionar una comprensión y experiencia de la comunidad cristiana que permitirá a los estudiantes para hacer frente a la sensibilidad de los múltiples problemas que enfrentan los individuos y la sociedad contemporánea de hoy;

• fomentar y estimular en los estudiantes una orientación hacia los valores cristianos, ayudándoles a adquirir las habilidades, virtudes y hábitos de la mente y el corazón se requiere para un servicio efectivo a sí mismos ya los demás.

 

A la luz de esta triple misión, todos los involucrados en el colegio (alumnos, profesores, personal, padres, sacerdotes, y administración) se les anima a trabajar intensamente para hacer de la escuela una comunidad de fe que es en verdad "viviente, consciente, y activa ".